de Ma Antonia Moyano Oliveros, el Domingo, 16 de octubre de 2011, 12:50
Todo se paró, hasta las agujas del reloj.
En ese momento que tú profanastes
mi cuerpo y mi mente , en ellos siempre
presente.
Me calastes hasta los huesos.
Mi tuétano fué tu alimento junto con tus besos.
Nos bebimos la vida sorbo a sorbo ,
como se bebe un buen vino , degustándolo ,
saboreándolo.
Sólo pudimos hacer eso ,
estábamos condenados al olvido.
Todo fué un presagio del ocaso que se avecinaba,
estaba ya vaticinado.
La tisteza se apoderó de nuestras ALMAS,
todo se marchitó, se acabó.
Todo , menos nuestro AMOR.
Este no terminará jamáz.
No pudo ser ,
mi corazón dejará de latir si ya no estás junto a mí.
Como las agujas del reloj.
Dejémoslo así para poder vivir feliz.
Autora : Mª Antonia Moyano Oliveros
Todos los derechos reservados al autor.